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El éxito de la gestión empresarial: El valor agregado

El contador Luis Perera-Aldama disertó sobre la nueva herramienta contable para generar valor en las empresas del siglo XXI: el Cuarto estado financiero o Huella de valor. La ponencia se desarrolló en el marco del ciclo de conferencias de julio de la Unidad de Maestrías y Posgrados en Economía de la UM (UMPE).

El Cuarto estado financiero o contable es un valor agregado que permite ver los resultados de la empresa desde la óptica del valor que añade y de cómo lo distribuye entre sus distintos grupos de interés: los empleados, la comunidad y el medio ambiente, el Estado, los proveedores de capital financiero y los accionistas.

Perea explicó que, si bien los estados de valor agregado han tenido desarrollo y aplicación práctica desde mediados del siglo pasado, podría entenderse que “su hora ha llegado”. La empresa del siglo XXI es evaluada no solo por la generación de utilidades como condición necesaria, sino por otras condiciones: la gestión de los grupos de interés con los que interactúa, el balance debido entre lo social, lo ambiental y el buen gobierno, y por cumplir con la esencia de la gestión empresarial, que es el valor agregado que le otorga legitimidad.

Así, se quiebra el paradigma tradicional de mostrar los resultados solo desde la óptica del propietario o accionista, dando una visión más acabada de la gestión empresarial: el valor que genera y su distribución. El cuadro de valor agregado, generado y distribuido se complementa con notas que permiten contextualizar la información numérica con una narrativa cualitativa, relacionada con las políticas de responsabilidad social empresarial (RSE) y sustentabilidad e indicadores cuantitativos no financieros que permiten apreciar la gestión de la empresa desde un nuevo paradigma de gestión.

“Huella de valor es un nombre alternativo a Cuarto estado financiero que permite explicar a un público más amplio, quizá no familiarizado con temas contables y financieros, el concepto que subyace a esta nueva forma de presentación de los resultados de la gestión empresarial: el valor que se agrega y su distribución. Por ello hablamos de una huella, de la impronta de valor de la empresa en sociedad”, señaló Perea.

El Cuarto estado, el cuadro numérico, es una reclasificación del estado de resultados. Primero se “deconstruye” volviendo a sus fuentes, las cuentas contables. Luego las referidas cuentas se “resignifican”, se reordenan de acuerdo a la mirada de valor agregado generado y distribuido. Finalmente, se “reconstruye” el estado, una nueva sintaxis que muestra los resultados desde la perspectiva del valor. “Ya no puede mirarse esto como moda o de manera banal, lo ratifican incluso documentos de la Iglesia como el recientemente emitido «Oeconomicae et pecuniarea quaestiones»; el valor añadido está en el centro de una gestión económica con dimensión humana. Por ello el Cuarto estado financiero, que muestra el valor que se añade y el valor que se distribuye, es una herramienta idónea para responder a ese llamado y a las necesidades de la empresa de este siglo”, añadió el experto.





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